Muros de gran espesor: por dónde pasa cada instalación
01Abrimos paso a las instalaciones sin destrozar el muro, que en muchas casas del centro tiene el grosor de una tabiquería doble. Una roza larga en un macizo así es cara, sucia y a veces innecesaria: casi siempre hay conducto, patinillo o falso techo por donde llevar el trazado.
Cuando sí hay que atravesar, se hace con perforación y pasatubos en el punto elegido, y no a base de golpes. El remate posterior es la mitad del trabajo, porque el revestimiento antiguo no siempre acepta un parche de yeso corriente.
La ventaja de este tipo de construcción es que la instalación registrable queda muy bien resuelta: molduras, canaletas ocultas tras el rodapié y trazados por armario. Se conserva la casa y se puede revisar sin volver a picar.
- Trazado por patinillo y falso techo
- Perforación con pasatubos y sellado
- Remate compatible con revestimiento antiguo
- Instalación registrable tras rodapié
- Nuevas líneas sin rozas largas
- Saneamiento por conducto existente
En un muro de gran espesor lo caro nunca es el metro de cable: es abrir y volver a cerrar. Por eso el trazado se estudia antes, buscando el recorrido con menos picado.